Una nueva dolorosa derrota asola al conjunto pitiuso en este aciago comienzo de temporada. Cuando se dice que a perro flaco todo son pulgas es por este tipo de situaciones. La temporada empezó mal pero sigue por un camino aún peor. Un punto de 12 posibles y la sensación de que el equipo solo compitió en la primera parte contra el Alavés. En Huesca a penas fueron unos minutos de competición.
La UD Ibiza tuvo más posesión, pero circulaba con demasiada lentitud la pelota y no ha sido incapaz de generar ocasiones de gol. Y esa falta de presencia en el área contraria ha ido acompañada de una gran fragilidad en defensa. Al Ibiza con muy poco los rivales le hacen goles, deja huecos que los demás no dejan y eso en el fútbol profesional se castiga. Un choque para olvidar donde no ha salido nada bien.
El conjunto de Javi Baraja ha salido al campo con una sola variación en relación a los que salieron de inicio la pasada jornada, Armando con molestias se quedó en la isla y su lugar en la medular lo ocupó Álvaro. El encuentro empezó con una aproximación a cada portería, con disparos desde fuera del área que se marcharon alto. Sin embargo, quedó claro enseguida el guión del encuentro, el Huesca no quería elaborar sino hacer un fútbol más directo y el Ibiza intentaba construir con pases horizontales y manteniendo largas posesiones.
Así transcurría el partido con los visitantes cómodos en el campo, cuando en una acción aislada, el japonés Kento mando un centro al área desde la banda izquierda, Juan Ibiza se dejó comer la tostada por el delantero Kevin Carlos que se alejó un metro del central ibicenco y cabeceó picado fuera del alcance de Fuzato. Demasiado fácil. Los locales se ponían por delante y a partir de ahi hicieron lo que le gusta a su técnico Ziganda, esperar atrás, tapar huecos, hacer faltas tácticas y salir rápido cuando recuperaban la pelota a meter balones a la olla.
La seguna mitad arrancó con el mismo guión, el Huesca seguía a lo suyo dejándose dominar y pegando pelotazos arriba a ver si los hombres de ataque cazaban alguna. Y una de esas cazó su jugador de más calidad, Mateu, que controló fuera del área buscó el marco de Fuzato y su disparo pegó primero en la rodilla de Goldar y después en la mano que tenía separada del cuerpo (otro penaltito que sí pitan al conjunto pitiuso y nunca a favor). El colegiado no dudó y señaló los once metros a pesar de las protestas ibicencas, que Mateu se encargó de transformar.
El partido estaba sentenciado, no por el resultado que aún era salvable, sino por las sensaciones del conjunto isleño. Con cada golpe que recibe la Udé, es una caida a la lona y un comienzo de cuanta atrás. Debilidad futbolística pero también mental.
Finalizando el encuentro, Kanté (que acaba de salir) hizo el tercero dejando el partido finiquitado y al Ibiza al borde del abismo. Esperamos que con la llegada de las últimas incorporaciones (Coke, Bogusz y Nolito) puedan revertir la situación ya en el próximo encuentro.










Por fin llegó el primer punto a las arcas de la "Udé" tras disputar el mejor partido de la presente temporada. El conjunto de Javi Baraja jugó mucho más intenso, con más ritmo y con mayor valentia en comparación con las dos primera jornadas, y eso les sirvió para poder ser superior, por primera vez, en esta liga de segunda división. El Alavés, un ex-primera con un presupuesto triplicado, entró frío en el encuentro y no supo maniatar a los jugadores atacantes del conjunto celeste en la primera parte del encuentro. El buen arranque pitiuso se vio recompensado a los 10 minutos con un gran gol de Suleiman, que colocó el balón lejos de Sivera tras jugada de Poveda jugando de banda a banda. Tras el 1-0, los locales siguieron dominando el encuentro consiguiendo que el conjunto vitoriano no creara peligro en la porteria de Fuzato hasta finalizar la primera parte. 

La UD Ibiza dio un puñetazo sobre la mesa en la Liga Smartbank tras ganar 0-5 al Málaga CF en La Rosaleda. Un partido que hace soñar a los celestes por un objetivo mayor que el mantenerse en la segunda división. 
Y llegaron los Reyes Magos a Can Misses en forma de espectáculo goleador gracias a este 6-2 de la UD Ibiza contra el Alcorcón, colista de la categoría. Para esto vino Paco Jémez, para que hubiera ataque, juego vistoso, oportunidades y goles. Una auténtica fiesta para recibir el año 2022 en el estadio ibicenco.
Comenzó el año 2022 con un nuevo capitán en la nave celeste de la UD Ibiza, el conocidísimo Paco Jémez. Y, como dice el dicho, entrenador nuevo, victoria segura. Y así fue. Eso sí, aún no se vieron los cambios en el juego desplegado que quiere realizar el preparador canario debido al estado del terreno de juego (demasiado resbaladizo) y porque aún falta trabajo en los automatismos del conjunto pitiuso.
La UD Ibiza volvió a ser derrotado en Can Misses pero con unas sensaciones y un modo muy diferente a otras derrotas. Primero, fue derrotado por el líder de la Liga Smartbank, la UD Almería. Segundo, por un resultado tremendamente ajustado, 0-1 y, por último, fue una derrota por una decisión arbitral muy dudosa. Un penalti por una mano (involuntaria e imposible de evitar) de Javi Lara, le dio la victoria a un líder que lo pasó mal en la isla de Ibiza.
La UD Ibiza de principio de temporada ha vuelto. Después de varios partidos en recuperación, volvió la UD Ibiza con la personalidad que le llevó a ser el mejor equipo de la Segunda B del año pasado. El partido fue por el camino que querían los celestes desde el principio hasta el final.
En el encuentro interislas de la 14ª Jornada de la Liga Smartbank entre la UD Ibiza y el CD Tenerife, se saldó con un empate 0-0 y empate a casi ninguna ocasión. Una noche desapacible, fría y lluviosa hizo que el juego de dos equipos, que suelen jugar realmente bien, fuera menos vistoso de lo normal. La mayor diferencia respecto al encuentro en Alcorcón fue que los celestes tuvieron el tempo del partido desde el principio y el rival no ejercía una presión muy alta. El control del balón era ibicenco e, incluso, la primera (y casi única) ocasión clara. Un lanzamiento de falta directa del polaco Bogusz hizo temblar el travesaño de la portería canaria pero fue lo único que les hicieron temblar.